Madre María, Gracias por tus ejemplos dignos de ser acogidos y vividos. Gracias por tu sencillez, por tu docilidad, por esa magnífica sobriedad, por tu capacidad de escucha, por tu fidelidad, y por todas aquellas virtudes que Dios nos permite observar en ti.
Agradecemos a Nuestros Docentes por una oración llena de admiración y respeto. 
